acompaña el reloj,
sabiendo que desapareces
con los primeros rayos de sol.
Fantasma nocturno
que diambulas por mi mente,
amar-me dices-es una deuda pendiente.
Fantasma que caminas
invisible entre Febo,
por tocar a mi puerta
las espinas te hacen sangrar los dedos.
Fantasma de mil amos,
dulce, audaz y tierno,
eres el fuego acojedor
o asesino de cruel invierno.
Fantasma, que te ven, y no te veo
entras a mi corazón
como un audaz ladrón
y te robas mi alma con alguna vulgar razón.
Fantasma, invisible pero palpable
que no te quieren
pero te abrazan, para no perderte.
Fantasma ¿qué nombre tienes?
y él fantasma de media noche
solo sonrió
Soy un fantasma, llamado Amor.
11 de Noviembre, 2.000
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